El velatorio es una ceremonia tradicional y universal que se lleva a cabo después de la muerte de una persona. Aunque cada cultura y religión tiene sus propias prácticas funerarias, todas ellas comparten la necesidad de despedirse del ser querido y honrar su memoria. En este artículo, exploraremos cómo diferentes religiones y culturas llevan a cabo el velatorio.
En la cultura occidental, el velatorio es una oportunidad para que la familia y los amigos cercanos se reúnan para recordar al fallecido. El cuerpo del difunto se coloca en un ataúd y se expone en una habitación decorada con flores y velas. Durante el velatorio, los visitantes entran en la habitación en grupos y ofrecen sus condolencias a la familia. A menudo, se sirve comida y bebida.
El velatorio en la cultura occidental suele durar entre dos y tres días. El último día, se lleva a cabo un servicio funerario en una iglesia y, posteriormente, el cuerpo es enterrado o cremado.
En la cultura judía, el velatorio se llama shivá y dura siete días. Durante este tiempo, la familia del fallecido se sienta en una silla baja mientras los visitantes ofrecen sus condolencias. Los dolientes no se preocupan por el aspecto personal, no pueden lavarse, afeitarse ni bañarse, no salir y no trabajar. Al final de la semana, se celebra un servicio de memoria llamado shloshim.
En la cultura musulmana, el velatorio se llama janaza y se lleva a cabo lo antes posible después de la muerte. El cuerpo del difunto se envuelve en un sudario y se lleva a cabo una oración fúnebre especial. El cuerpo es enterrado en un cementerio dentro de las 24 horas siguientes a la muerte. La cultura musulmana dicta que el cuerpo debe ser lavado y envuelto exclusivamente por personas del mismo sexo.
En la cultura hindú, el velatorio se llama antyesti y es un ritual sagrado que representa la liberación del alma del cuerpo. El cuerpo del difunto se coloca en una pira funeraria y se quema durante el ritual antyesti. La familia del fallecido cree que el cuerpo se descompone y forma parte de la naturaleza.
En la cultura budista, el velatorio se llama pattidana y se lleva a cabo en un templo. Durante el velatorio, los visitantes ofrecen alimentos y oran por el difunto. Los budistas creen en la reencarnación, por lo que el objetivo del funeral es ayudar al alma del fallecido a alcanzar un estado de paz. Después del velatorio, el cuerpo se puede cremar o enterrar.
Aunque el velatorio puede variar mucho según la religión y la cultura, todas las ceremonias tienen un objetivo común: honrar y recordar al ser querido que ha fallecido. Al respetar la práctica religiosa o cultural de la familia, podemos demostrar nuestra compasión y apoyo en su momento de necesidad.