Como director de funeraria, es importante conocer la variedad de opciones que existen para ofrecer a los familiares de los fallecidos. En este artículo, hablaremos sobre dos tipos de velatorios que son comunes en la actualidad: los tradicionales y los modernos.
Los velatorios tradicionales suelen ser muy comunes en nuestra cultura. Se realizan en una capilla o en la casa de los familiares del fallecido. Los cuerpos son vestidos con ropa elegante y se colocan en un ataúd para su presentación.
En este tipo de velatorios, se acostumbra a colocar un libro de firmas para que los amigos y familiares puedan escribir mensajes de condolencia y apoyo. Además, se suelen ofrecer alimentos y bebidas para los asistentes.
También es común que se realice una ceremonia religiosa en la que se ofrezcan oraciones y canciones en homenaje al fallecido. El cuerpo puede ser trasladado a la iglesia para realizar la misa de cuerpo presente antes de trasladarlo al cementerio o crematorio.
Por otro lado, los velatorios modernos están enfocados en ofrecer una experiencia más personalizada y única para los familiares del fallecido. Estos velatorios pueden ser temáticos, como por ejemplo, dedicado a un deporte, hobby o profesión del fallecido. Se pueden presentar fotografías, cuadros y otros objetos personales.
Los velatorios modernos también pueden ser móviles. Esto significa que se pueden realizar en un lugar especial para el fallecido, como por ejemplo, en un parque, playa o montaña.
Otro tipo de velatorio moderno es el virtual. Con el rápido avance de la tecnología, es posible que los amigos y familiares que están lejos o no pueden asistir puedan participar en un velatorio en línea. Esto se puede hacer mediante videoconferencias o transmisiones en vivo.
En resumen, los velatorios tradicionales y modernos tienen sus pros y contras. El velatorio tradicional ofrece un ambiente íntimo y familiar, mientras que el moderno ofrece una experiencia personalizada y única. Lo importante es que ambos tipos de velatorios cumplen con el objetivo de ofrecer un momento para despedirse del fallecido y honrar su memoria.
Como director de funeraria, es importante conocer las opciones y deseos de las familias que atendemos para poder ofrecer un velatorio que se ajuste a sus necesidades y expectativas.